SU HIJO FUE ASALTADO Y GOLPEADO BRUTALMENTE, PERO LE DIERON DOMICILIARIA AL LADRÓN: “LA IMPOTENCIA DE SABER QUE NO TENGO JUSTICIA”
Fabiana Moreno sólo quiere que los cuatro atacantes, a los que define como “dueños” del barrio José Hernández, estén en la cárcel y su hijo pueda regresar a trabajar. Cuestionó la prisión domiciliaria a Valentín Pellegrini y aseguró haber aportado los dat


Desde hace casi tres semanas que Fabiana Moreno recorre los pasillos de Tribunales y la Comisaría 6°, casi a diario. No quiere conformarse con una “injusticia” y tampoco aceptar que quienes golpearon brutalmente y le robaron a su hijo, Franco sigan en la calle como si nada hubiera ocurrido.
La mujer vivió en carne propia una nueva resolución judicial que favorece a los delincuentes. El lunes se enteró que Valentín Pellegrini había accedido a una prisión domiciliaria por padecer epilepsia y ataques de pánico. El joven de 20 años, con un numeroso prontuario de ilícitos, había quedado detenido tras el asalto a su hijo de 17. Con ese hecho, acumuló cinco delitos, y espera para un juicio en abril por otros dos.
“La impotencia de saber que no tengo justicia”, transmitió sobre lo primero que sintió al conocer la medida que dispuso la jueza de Garantía, Natalia Lazarte Otero. Ayer volvió al Poder Judicial para hablar con ella, y le expresó el “dolor” de su accionar, cuando siempre buscó inculcar a su hijo el respeto hacia la Justicia.
Su calvario comenzó el 6 de febrero, pero su preocupación venía desde antes. Los abuelos de Franco, le hicieron una barbería debajo del departamento donde ellos viven, en el barrio José Hernández. El motivo fue que el adolescente estaba estudiando en ese rubro.
Si bien ella no lo supo hasta más adelante, cuando comenzó a trabajar los hermanos Valentín y Claudio Pellegrini le impusieron la condición de cortarles el pelo gratis y darles dinero cuando lo necesitaran. El joven accedió por temor.
Un primer episodio violento fue cuando el cuñado de uno de los Pellegrini, de apellido Lucero, le robó la billetera y una rasuradora. El segundo cuando también le sustrajeron dinero. Fue entonces que ella conoció lo que estaba ocurriendo y decidió poner a un hombre que se desempeñe como seguridad en el local.
Todo se agravó el 6 de febrero cuando Claudio Pellegrini llegó a la barbería “sumamente drogado”, agredió a Franco y lo amenazó con quemarle el auto y otras pertenencias. El guardia intervino y comenzó la agresión. Se sumaron Valentín, Lucero y Karin Ibar, primo de los hermanos.
Valentín golpeó al adolescente en el rostro con una cadena, siguió la violencia con una llave para arreglar camiones. Una vez que estaban en el piso, continuaron con patadas. Luego sustrajeron diversos elementos.
Días más tarde la Policía realizó un allanamiento por este hecho, que arrojó resultado positivo, y fue entonces cuando Valentín Pellegrini quedó detenido. El fiscal Esteban Roche lo imputó por ese episodio, pero también por otros cuatro a los que había sido convocado para la formulación de cargos, pero no se presentó. Requirió la prisión preventiva por 90 días bajo los riesgos de fuga y entorpecimiento.
Otra complejidad se da con los otros tres agresores, que nunca fueron demorados. “No figuran en ningún lado directamente. Hacen un allanamiento, sale positivo y no detienen a nadie. Estamos todos locos”, criticó.
En el encuentro de Moreno con Lazarte Otero, la jueza responsabilizó a la Fiscalía porque durante la audiencia “la defensa tuvo más peso”.
“Le pregunté si para ella era insignificante el hecho de que a mi hijo casi lo mataron a golpes y según ella no estaba enterada de lo que había sucedido. Después vi la audiencia y en realidad la fiscal si se lo había dicho, le relató que le habían pegado con una cadena”, contó.
De Tribunales no salió con ninguna respuesta a su reclamo. Ahora las expectativas están en la apelación que hará Roche, donde el Tribunal de Impugnaciones deberá definir si ratifica la domiciliaria o impone otra medida.
Moreno también se refirió al poder que tienen los Pellegrini, Ibar y Lucero en el barrio José Hernández. La mujer hizo un recuento de las denuncias sólo hacia los hermanos y contabilizó 46.
“Esto viene desde hace 15 años. Es más, en una oportunidad, Valentín Pellegrini, le arrancó del cuello una cadena de oro a mi hija. En ese entonces no puse la denuncia porque vino después Claudio y se la devolvió”, recordó.
“Cuatro lacras manejan un barrio. Y estoy sola en esta lucha, porque la gente les tiene terror y ahora que lo dejaron en prisión domiciliaria, más aterrorizada está por las represalias”. Denunció.
Al mismo tiempo, expuso que una hermana de los Pellegrini le escribió a ella y su hija amenazándolas de que iba a quemarles el auto y el negocio.
Por otro lado, hizo referencia a Claudio, que se encuentra en calidad de prófugo: “Le dije a la Justicia el barrio, la manzana y la casa donde él estaba parando y nadie lo fue a buscar”.
“¿Qué están esperando? ¿Qué vaya yo y atado se los ponga en la puerta? ¿Que yo vaya y se los busque? ¿Qué les pegue un tiro? ¿Qué ellos me peguen un tiro a mí? ¿Qué me maten a mi hijo? No sé qué están esperando”, cuestionó. “Mi hijo tiene la barbería cerrada y es él quien está frustrado y encerrado. Y es él la víctima”, insistió.
“No me conformo con un solo imputado, me voy a conformar y me voy a quedar tranquila cuando los cuatro estén dentro de la cárcel”, cerró.
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